El Belén Bíblico Monumental, que un año más ha montado la Asociación Belenista Castellana, está ambientado en Chefchaouen, “la ciudad azul” de Marruecos.
El Belén consta de 300 figuras, incluyendo animales y ornamentación, y junto a las piezas tradicionales del artesano madrileño mayo Lebrija y las nuevas figuras creadas por el maestro Bononato, se unen en esta ocasión una serie de piezas costumbristas del artesano gaditano Ángel Martínez, fallecido en 1946, cuyas piezas son únicas en su género.
Chaouen es una ciudad situada en las montañas del Rif, en la zona noroeste de Marruecos, cerca de Tánger. Su centro urbano, de más de quinientos años, ha servido de inspiración a la familia Iglesias Valle para componer el Belén, en el que ha trabajado durante casi dos años. El relato se estructura en diferentes episodios evangélicos intercomunicados, siendo la bella escena de la Anunciación, ambientada en una sugestiva calleja, el punto de partida de la narración. Le siguen los mercados, alrededor de una gran plaza presidida por una fuente, la Visitación de la Virgen a su prima Isabel, el Empadronamiento, la Búsqueda de posada, la Natividad, la Llegada de los Reyes Magos y el Anuncio a los pastores.
En esta ocasión, los materiales utilizados son poliestireno expandido, pasta de pladur y escayola, resina de poliéster y poliuretano, además de plastilina y pinturas plásticas, diverso material eléctrico para la iluminación y plantas ornamentales y vegetación natural (musgo, hierba, tierra y arbustos).
Fue expuesto en la sala de Exposiciones del Palacio de Pimentel en las navidades del 2018.