La Alhambra y el Generalife

El sonido del agua de fuentes y surtidores es lo primero que transporta al visitante del belén bíblico monumental hasta la Alhambra granadina y los jardines del Generalife. Se relata el nacimiento del niño Jesús, desde el pasaje de la anunciación del ángel a la Virgen María a la adoración de los tres reyes magos. Desde la Asociación Belenistas Castellana destacan la fusión magistral, en 36 metros cuadrados, de la «historia de nuestra religión con un compendio de la historia del arte propia de nuestra tierra andalusí».

la Alhambra de Granada y el Generalife, complejo monumental andalusí, con sus antiguos palacios, jardines y fortalezas. Su bellísima decoración nazarí dotada de yeserías, azulejos, columnas y artesonados queda fielmente recogida en este belén, obra del maestro Manuel Bononato con más de 200 figuras de José Luis Mayo Lebrija.

En el belén monumental, podemos apreciar la escena de la Anunciación del arcángel Gabriel a María dentro del patio del Generalife, con su acequia de agua y sus fuentes, símbolo del fluir de la nueva vida divina que descenderá al mundo cual fecundante rocío, y entre cuyas columnas mozárabes, un ser angélico se presenta como mensajero de la Buena Nueva. Presenta un canal que divide el patio longitudinalmente, que conduce las aguas de la acequia de la Alhambra, y que está rodeado de un conjunto de pequeños surtidores, y que termina en sus extremos en dos tazas de piedra. Tal cual estará representado e integrado en este belén.

A continuación se divisa una panorámica de la Alhambra vista desde el mirador de San Nicolás, con los palacios reales y la Alcazaba, mientras en las afueras, y cerca del portal, el ángel anuncia a los pastores el nacimiento de Cristo con su deseo de “Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”. Asimismo, se destacan los ambientes callejeros, recreando diferentes rincones de la Alhambra con personajes varios de época y presencia de numerosos animales y diversos tipos de vegetación, simulando la flora y fauna propias de este entorno árabe.

Como es ya tradicional, ha sido realizado por el maestro Manuel Bononato, que ha dedicado dos años de trabajo para su elaboración. Las figuras, casi doscientas incluyendo los animales y la ornamentación, han sido realizadas en barro cocido por el escultor y artesano toledano, aunque afincado en Madrid, José Luis Mayo Lebrija, uno de los más renombrados especialistas en el arte belenista español y autor de innumerables exposiciones.

Este belén fue expuesto en las navidades del 2013 y las navidades del 2022 en la sala de exposiciones del Palacio de Pimentel.