Bajo el título de 'Cristo nace en Valladolid', La Asociación Belenista Castellana ofrece por primera vez un recorrido por varios escenarios de nuestra provincia, una ambientación propia de nuestra tierra.
Las diferentes escenas bíblicas tradicionales son ambientadas en los castillos de Peñafiel, Curiel o Portillo; las murallas de Urueña; la ermita de la Virgen de Sieteiglesias de Matapozuelos; el Arco de San Sebastián de Medina de Rioseco, los palomares de Trigueros del Valle; el puente sobre el Duero, las Casas del Tratado, la iglesia de San Antolín y el convento de las Claras de Tordesillas; o las ruinas de la ermita de Canteces, en Vega de Valdetronco, que se funden con barrios de bodegas, chozos, apriscos, viñedos, pinares, cerros y oteros para configurar un paisaje típicamente vallisoletano.
Las escenas navideñas perviven en los típicos ámbitos castellanos: bodegas, viñedos, establos, campos yermos y riberas regadas por el Duero. Cristo nace este año dentro de un palomar semiderruido en plena Tierra de Campos. El Ángel anuncia a María su milagrosa concepción dentro de una típica bodega castellana y los Magos avanzan hacia el portal tras entrevistarse con Herodes en uno de los típicos castillos de nuestra tierra…
En el montaje de este tradicional Belén participan un total de 15 personas, con Jesús Pelayo como maestro montador --tras recoger el testigo de Manuel Bononato-- en una labor que se extiende durante una semana y con ocho horas diarias de trabajo.
Fue expuesto en la sala de Exposiciones del Palacio de Pimentel en las navidades del 2021.